Guía de Mezcla de Monitores: Cuñas vs IEMs
El monitoreo es la clave para una actuación sólida. Si no te oyes, no puedes tener groove. Sin embargo, el enfoque para monitores de suelo (cuñas) es drásticamente diferente de los In-Ear Monitors (IEMs). Tu rider necesita especificar exactamente lo que esperas.
Cuñas: El Arte del Rechazo
Con monitores de suelo, la ganancia-antes-del-feedback es el enemigo. No puedes pedir claridad de "Calidad CD" a 110dB en un monitor. Mantén las mezclas simples. ¿Solo voces? ¿Bombo y Caja? Pedir "todo" en un monitor generalmente resulta en un desastre borroso propenso al acople. Confía en FOH para la mezcla principal; usa el monitor para tiempo y afinación.
In-Ears: La Necesidad de Ambiente
Los IEMs te aíslan de la sala. Esto protege tu audición pero mata la "vibra". Si usas IEMs, pide "Micrófonos de Ambiente de Público" en tu rider. Estos son micrófonos apuntados a la audiencia, enviados SOLO a tus oídos, para que puedas escuchar aplausos e interacciones. Además, pide siempre mezclas estéreo para IEMs. Los in-ears mono suenan "dentro de la cabeza" y fatigan; el estéreo da espacio y separación.
Reglas Generales
Enumera siempre el número de mezclas, no solo monitores. "4 Mezclas en 6 Cuñas" significa que 2 posiciones tienen monitores dobles (probablemente el vocalista central). Sé claro.